El Juego de las Redes Tróficas
Antes de comenzar, es importante recordar que cada estudiante representa una población, no un individuo ni una especie.
- La clase se divide, al azar, en tres grupos asimétricos de niveles tróficos: plantas, hervíboros y carnívoros.
- El número de herbívoros ha de ser algo menos del doble de la de carnívoros.
- El número de plantas ha de ser algo menos del doble de la de herbívoros.
- En secreto, cada estudiante/población decidirá de quién quiere alimentarse: los carnívoros escogerán dos herbívoros, y los herbívoros tres plantas.
A partir de este punto, se aplican las reglas de evolución.
Una vez establecidos los niveles tróficos y las relaciones entre poblaciones, cada partida se desarrolla siguiendo estas reglas:
- Si eres carnivoro o herbívoro y no tienes qué comer, tu población disminuye en este turno y se extingue al siguiente.
- Si eres herbívoro o planta y te comen más de dos consumidores, tu población disminuye en este turno y se extingue al siguiente.
- Si eres herbívoro o planta y nadie te come, tu población aumenta y se convierte en plaga al siguiente turno.
- Si eres herbívoro y plaga, al siguiente turno extinguirás las poblaciones de plantas de las que te alimentes.
- Si no se cumple ninguna de las condiciones anteriores, tu población no cambia.
- Si en un turno ya no se produce cambios, la partida finaliza.
En caso de conflicto entre reglas, prevalecerá la regla que figure primero, en el orden anterior.
Una vez alcanzada una situación estable, se pueden incluir perturbaciones externas como la extinción de alguna población que implique consecuencias de largo alcance, o la introducción de una nueva población que perturbe el equilibrio.
En la demostración anterior extingo una planta de la que dependen un herbívoro y un carnívoro, mostrando así cómo se propagan las anomalías en la red trófica.

